
Captadores solares que calientan el agua de tu casa y la guardan para cuando la necesites. Cubren buena parte del agua caliente del año y, con suelo radiante, ayudan a la calefacción.
Unos captadores en el tejado recogen el calor del sol y lo pasan a un depósito, que guarda el agua caliente hasta que la necesitas. Es un sistema sencillo y eficaz, que vale para una vivienda y también para usos industriales.
El agua caliente es, después de la calefacción, lo que más energía gasta en casa: en torno al 20 % del total. Con solar térmica se cubre toda la demanda en verano y entre el 50 y el 80 % a lo largo del año.
Para la calefacción, lo mejor es combinar los captadores con suelo radiante, que trabaja entre 30 y 40 °C, justo donde los captadores rinden más. En zonas frías se usan captadores de vacío, que superan los 70 °C. Y en piscinas al aire libre es de lo más económico: el agua pasa directamente por los captadores, sin intercambiador ni acumulación.
En la industria, el sol ayuda en los procesos que necesitan mucho calor para secar, cocer, limpiar o tratar productos. Estudiamos la mejor opción para cada caso.
Energía solar
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